Un buen lider significa…
Ser un buen líder significa ser consciente de cómo tus acciones y decisiones afectan a los demás. Un líder debe alentar la colaboración, la confianza y la honestidad, estas cualidades se contagiarán al resto de la organización, pero sí por el contrario alienta la desconfianza, la ansiedad y el miedo, esto también se trasladará al equipo.
Queremos ayudarte a evitar los malos hábitos en los que suelen caer algunos líderes empresariales. Para ello, te mostramos a continuación algunas de las conductas que no debes seguir, y te contamos cómo evitarlas.
Un líder no siempre tiene la razón.
Ten en cuenta que todos en tu empresa son esenciales para cumplir con los objetivos y que tu visión de negocio quedará vacía si no cuentas con grandes empleados detrás. En este sentido, debes aprender a respetar y tener siempre en consideración las ideas de tus empleados, para que tu organización sea lo más eficiente, productiva, rentable y positiva posible.
Dejarse llevar a veces no es bueno.
Las decisiones impetuosas y precipitadas rara vez acaban en buen puerto. Más vale tomarse las cosas con calma y premeditación. Así evitarás errores y problemas repentinos.
Mente cerrada.
En relación con el punto uno, pocas cosas existen más desmoralizantes que saber que por mucho que hables, nadie tomará tu opinión en consideración. Para que eso no ocurra, aprende a escuchar a tu equipo. Ellos ven cosas en el día a día que igual a ti se te escapan.
No fomentar la colaboración.
Muchas veces, especialmente en grandes compañías, los empleados se centran únicamente en sus tareas, sin saber qué ocurre alrededor de la empresa. No dejes que eso ocurra en tu negocio y haz un esfuerzo.
Interrumpir el trabajo de los demás
Tus empleados trabajan para ti, pero no están las 24 horas del día disponibles. Respeta su tiempo y, si necesitas verlos, programa reuniones con antelación.
Negarse a delegar
Si tienes un equipo, es para confiar en él! Aprende a delegar capacitando a tus empleados en la toma de decisiones.
Lleva estos seis consejos a la práctica y tus empleados te lo agradecerán. No olvides que un líder amable y considerado, ¡hace a una compañía mucho más feliz.